Cuida tus ojos

 

cuida tus ojosCuando escribo estas líneas me doy cuenta de las sutilidades del verano y cómo las mismas afectan al cristiano en especial a aquellos que estamos inmersons en una vida de restauración.  Las mujeres van con faldas o pantalones muy cortos y camisas muy sugestivas.  Los hombres van con poca ropa e incluso en días de mucho calor los más osados van sin camisa.   De alli la importancia de cuidar tus ojos de lo que miras.

A veces cosas tan naturales como la ropa de verano, un día en la playa, un simple anuncio publicitario en la prensa o en la televisión pueden hacer mella en nuestras vidas y generar crisis en nuestro proceso de sanidad.

Es natural que en esos momentos nos sintamos mal y empecemos a divagar haciéndonos la pregunta de siempre ¿Cúando me sanaré de esto? ¿Es que nunca voy a cambiar? ¿Por qué me pasa esto cuando iba tan bien?

Repuestas a nuestras preguntas:

Primero que nada debemos ser conscientes que esto no tiene nada que ver con nuestro estado de sanidad.  Ser tentados no significa caer, sino por el contrario una oportunidad para avanzar.  Y esto lo afirmamos con la conocida expresión de “Tú no puedes impedir que un pájaro vuele sobre tu cabeza, pero si puedes impedir que haga un nido en ella”

Por nuestro quebrantamiento, hemos asociado muchas imágenes y cosas que vemos la sexualidad.  Mucho de lo que vemos inspira sexualmente y es por ello que debemos crear hábitos para reconducir este patrón de comportamiento. lo que nuestros ojos ven se Nuestros ojos están muy relacionados con la sexualidad.  Es por ello que debemos entrenar a que nuestros ojos no permanezcan fijos en lo que nos conduce hacia el quebrantamiento sino que más bien nos orienten hacia el sentido opuesto. De la misma manera como cuando nuestras manos tocan un objeto que esta muy caliente e inmediatamente por reflejo se alejan para no ser quemadas. De la misma manera debemos hacer que nuestros ojos se ejerciten en un proceso de reflejo similar, esto es entrenarlos para que cuando perciban el ese objeto tentador inmediatamente se posicionen en otra cosa. Si este ejercicio lo repetimos una y otra vez durante un tiempo relativamente corto (unos 2 meses) ya el reflejo se hara tan natural como el del ejemplo de la mano y el objeto caliente.

En este entrenamiento debemos saber bien contra qué(quién) es lo que debemos entrenarnos y por ello conviene bien que hagamos una lista de esos “enemigos” que nos seducen.  Puede que sean anuncios un catálogo de ropa, las vallas publicitarias que vemos por las calles y carreteras, algún programa de televisión e incluso la forma como viste algún/alguna compañero/a de trabajo o de estudios, y por supuesto la gente en la playa.

Conociendo bien a nuestro(s) enemigo(s) entonces podemos fijarnos estrategias para la batalla.  Cosas prácticas que que al comenzarlas a aplicar continuamente en nuestras vidas se volverán reflejos en pocas semanas evidenciarán resultados positivos.

Ejemplos que pueden ayudarnos:

  • Si nuestros problemas son los catálogos de ropa.  Hemos de comprometernos desde un principio a que ver lo que en realidad necesitamos y no nos produzca crisis.  Una vez visto lo que necesitamos ver cerraremos el catálogo.

 

  • Si el problema son las vallas publicitarias en nuestro camino al trabajo, y sabemos que en determinado lugar hay uno que nos atrae, podemos tomar una ruta alternativa.  Cuando esto no sea posible o cuando un anuncio nos invada, buscar el nombre de la calle por la que pasamos, o mirar el semáforo para ver en que color esta, o quizás fijar nuestros ojos en un objeto que sea neutral.
  • Ante el flagelo de la televisión, debemos disciplinarnos a ver lo que sabemos sea “seguro”.  En momentos de publicidad que muchas veces son tentadores podemos quizás tener un libro, o algo que nos distraiga mientras esperamos la continuación de lo que estamos viendo.
  • Si practicamos deporte en lugares concurridos, bien sea en un gym o un parque donde otros corren, debemos educar nuestros ojos para que se fijen en algo específico.  Inicialmente será dificil pero con el pasar del tiempo esto se convertirá en algo natural.
  • La oración puede ser un instrumento fabuloso en momentos fuertes.  Al ver una persona que nos atrae podemos neutralizar la situación alabar a Dios incluso por lo que estamos viendo,  por haber hecho al hombre y a la mujer tal como son a su imagen y semajanza.  Otra cosa que nos puede ayudar es saber que  Jesús está sentado al lado nuestro en nuestro trabajo en momentos en que esa(e) compañera(o) vino con una vestimenta tan sugestiva.
  • Y si el problema es la playa, o la piscina lo mejor es no ir si sabemos que aún no estamos preparados para ello,  Podemos vivir si ello y siempre hay otros lugares en los cuales podemos descansar.

Los puntos anteriores pueden parecer demasiados simplistas pero debemos reconocer que muchas veces somos negligentes en lo simple. Pero si somos perseverantes en lo simple, esa simplicidad será nuestra mejor arma para vencer al enemigo.